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Archivo para 22 Noviembre 2008

Díselo a quien maltrata (Carta a un maltratador)

22 Noviembre 2008 Laura García 4 comentarios

Por aquí estoy otra semana más con mi actualización de relatos de esperanza, que ahora paso a realizarla cada dos semanas ya que la semana del medio me toca hacerla sobre películas. La actualización de hoy, como ya había dicho anteriormente, va a estar relacionada con el día en contra de la violencia de género (25 de Noviembre).

Esta redacción fue la que presenté el año pasado al concurso de cartas “Dillo a quen maltrata” (Díselo a quien maltrata). Así que aquí os la dejo. Espero que me digáis vuestra opinión sobre esta redacción, pues de lo errores se aprende.

Díselo a quien maltrata
Con tinta transparente te escribo esta carta. No es tinta, sino lágrimas que van descendiendo suavemente por mi rostro y se van deshaciendo contra el papel que ahora mismo sostienes entre tus poderosas manos de hierro. Lloro porque me acuerdo de tu mujer, una mujer que pensaba que lo tenía todo: una casa hermosa, dos hijos maravillosos y, sobre todo, un hombre al que quería con locura. No había cosa más deseara que volver a casa para juntarse nuevamente con la persona que era dueña de su corazón, pero esta felicidad pronto comenzó a cambiar. Las palabras hermosas que ella había escuchado se transformaron en insultos y las caricias en fuertes golpes. Con todo esto ella empezó a creer realmente que todo lo que él decía era verdad, y que era una inútil que no servía para nada. Todas las noches se encerraba en su habitación a llorar, pero siempre asegurándose de cerrar bien la puerta para que los dos pequeños que estaban ya durmiendo, no se despertaran y se dieran cuenta de la horrible situación que estaban a vivir.

Cada vez que llegabas a casa, totalmente bebido y te ponías a gritar porque según tú la cena que ella acababa de preparar con muchísimo cariño no sabía nada bien, ella lo aguantaba, pero por dentro se le derramaba el alma. Un día decidió llevarte a los tribunales, pero tú con tus regalos la conseguiste convencer de lo contrario, y por encima le robaste un perdón de sus ya tan heridos labios. Sin ella darse cuenta estaba a poner sobre la mesma su propio y injusto castigo, que podía haber llegado a alcanzar la muerte de no ser porque consiguió después de mucho sufrir, darse cuenta de que aquello era un sin vivir y que no tenía sentido.

Una hermosa tarde de febrero mientras tú estabas dando vueltas, recorriendo todos los bares de la ciudad, recogió todas sus cosas y arropó a sus niños con cariño y salió precipitadamente escaleras abajo en dirección a la comisaría más próxima. Allí un hombre de mediana estatura y bastante gordo la recibió. Ella le contó todo lo que le estaba sucediendo, pero este dijo que no había pruebas suficientes, tenía herida toda la cara, pero no había pruebas suficientes, según él habían sido provocadas por una caída.

Ella salió de allí decepcionada y preocupada, no podía regresar a su domicilio,sería un suicidio.Esa noche decidió alojarse en una estación de metro próxima a la comisaría y probar suerte al día siguiente.Tan pronto se despertó, por las suaves caricias se los pimeros rayos del Sol entrando por una pequeñita ventana que había a su lado, corrió en dirección a la comisaria y allí se encontró a un chico joven, bastante alto y muy elegante, este fue su salvador, para ella fue un ángel caído del Cielo. La ayudó todo lo que pudo y entre el duro trabajo de los dos consiguieron llegar a su objetivo.

Ahora entre fuertes barrotes estarás a leer mi carta, no servirá de mucho, ya que a la gente con esos pensamientos es difícil de cambiar, pero sí me gustaria conseguir que te des cuenta de que esto no es ningún juego, esto es la vida real y para poderla llevar como un juego primero tienes que aprender a jugar, es decir, aprender a vivir.

Atentamente

Hasta aquí mi actualización por hoy, ya dije que espero vuestros comentarios, y pido disculpas por los errores que pueda haber a lo largo de la carta, pues está traducida del gallego y se me ha podido “colar” alguna errata; agradecería que me comunicarais los posibles fallos. Gracias!!!

Un saludo!!!

(Laura García)