Contagios por el SIDA: El preservativo
Cerca de dos millones de personas murieron el año pasado a causa del sida en todo el mundo. El número de infectados cada día, según estimaciones de la ONU es de 7400 personas.
Sólo cuatro fluidos, la sangre, el semen, las secreciones vaginales y, en menor medida, la leche materna de las personas infectadas tienen una concentración suficiente de VIH como para transmitirlo.
Además, para que se produzca la infección es necesario que el VIH entre en el organismo, y ello únicamente se produce cuando estos fluidos entran en contacto con la sangre o las mucosas (revestimiento del interior de la boca, vagina, pene y recto) de una persona. Teniendo esto en cuenta, el número de personas infectadas podría disminuirse con el simple uso del preservativo, pues las relaciones sexuales sin protección son la causa de la mayoría de los contagios. Un simple gesto como el uso del condón podría salvarle la vida a millones de personas especialmente en el continente africano. Mientras que en el primer mundo la calidad de vida de las personas con el VIH es bastante aceptable, por no decir buena, a causa de los medicamentos que existen actualmente para paliar la enfermedad; en los países subsaharianos las multinacionales farmacéuticas ignoran toda esta pandemia y prohíben la venta de medicamentos genéricos que son asequibles para su economía y que podrían ayudar a reducir esta masacre dado que con este procedimiento no embolsan los millones de euros que ganarían normalmente. Como los gobiernos de estos países no pueden costarse dichos medicamentos, los muertos a causa del VIH se cuentan por miles.
Así que detengamos esta lacra comenzando por el uso del preservativo, que además del sida, nos protege contra otras enfermedades como la sífilis, la hepatitis o la gonorrea.
Una última recomendación. La penetración vaginal implica riesgo de contagio tanto para el que penetra como para la persona que es penetrada, aunque es mayor para esta última, y aumenta con la presencia de lesiones genitales. Aunque esta sea la vía más frecuente de transmisión del VIH, existen otras prácticas sexuales que también implican riesgo como la penetración anal o el sexo oral si te eyaculan en la boca. Otras formas de transmisión son el uso de material como agujas, jeringuillas, etc que haya estado en contacto con sangre contaminada; o la transmisión de una madre infectada al feto. Pero no se transmite por:
· Por lágrimas, sudor, tos, estornudos, alimentos, ropa, cubiertos, o por compartir objetos como vasos, cubiertos.
· Por darse la mano, abrazarse o besarse profundamente.
· Por compartir duchas, lavabos o WC en piscinas, instalaciones deportivas, lugares de trabajo, colegios y establecimientos públicos.
· Por picaduras o mordeduras de animales, mosquitos u otros insectos.
(Por Iria Carreira)

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